domingo, 7 de febrero de 2016

Los 10 remedios más empleados por los médicos medievales


Sanguijuelas


Las sanguijuelas protagonizaban las curas de aquellas personas más pobres. Generalmente se empleaban para limpiar la sangre de la persona de la enfermedad que padecía. Se creía que eran especialmente útiles para curar las trombosis y la artritis.

Sangrías


Este remedio fue empleado hasta bien entrado el siglo XIX. Se empleaban para drenar el cuerpo y eliminar la patología, igual que en el caso de las sanguijuelas

Agujas en los ojos


En la Edad Media, una operación de cataratas consistía en hurgar con una aguja en el ojo del paciente. Supuestamente esto se hacía para despejar la visión pero acababa dejando a tanta gente ciega o como estaba que, en la práctica, se abandonó hasta que la influencia de la medicina islámica llegó a Europa.

Astrología


En Europa, hasta el siglo XV, los médicos solían consultar la carta astral del paciente y la comparaban con la alineación de los astros antes de realizar cualquier intervención. Era una prueba, un método para diagnosticar enfermedades (método que, a menudo, era mortal) que dejaba la salud de los pacientes en manos de la pseudociencia.

Flatulencias embotelladas


Este remedio surgió en la Europa del siglo XIV, cuando la Peste Negra causaba numerosos estragos y muertes (considerada la Pandemia más devastadora de la historia). Algunos doctores creían que la enfermedad se transmitía a través de vapores mortales y afirmaban que la cura pasaba por exponer al paciente a efluvios igualmente fétidos. En algunos casos, los médicos recomendaban a sus pacientes esnifar flatulencias conservadas en una jarra y, en otros, recomendaban que los pacientes vivieran junto a cabras.

Polvo de momia


Era un remedio del Antiguo Egipto que todo boticario del siglo XII que se preciara debía tener en su despensa. Para ello, se machacaba un trozo de un cadáver momificado y se prescribía para combatir diversas enfermedades.

Hierro al rojo vivo


El metal candente era el mejor método existente para cauterizar heridas y prevenir infecciones.

Alcanfor


En la Edad Media, el alcanfor se mezclaba con orina y se administraba (untado o ingerido) como remedio para tratar la Peste.

Peregrinación


Muchas ciudades de la Europa Medieval aumentaron considerablemente su riqueza gracias a la multitud de peregrinos que acudían a sus templos y catedrales en busca de una cura a sus enfermedades.

Se afirmaba que el agua bendita que se vendía en los lugares de peregrinaje lo curaba todo por la gracia de Dios, pero la presencia masiva y constante de enfermos hacía que las enfermedades se transmitieran de forma pasmosa. Con la peregrinación era más probable contagiarse de una enfermedad que curarse de ella.

Trepanación


Esta práctica tan poco sutil, se vino practicando desde la Prehistoria. Se empleaba como remedio para ahuyentar a los malos humores que se habían instalado en la cabeza. No obstante, muchas veces se perforaban las meninges, causando una hemorragia masiva que provocaba la muerte del paciente.



No hay comentarios:

Publicar un comentario