sábado, 17 de octubre de 2015

Holmgang

El holmgang era un tipo de duelo practicado durante la época de los vikingos y a principios de la Edad Media escandinava. Era una forma socialmente aceptada para resolver diversas disputas.

Cualquier individuo ofendido podía retar a otro a un holmgang, sin importar su condición social. Éste se podía llevar a cabo por temas de honor, propiedad, para saldar una deuda, por desacuerdos legales o por la simple intención de ayudar a la esposa, un familiar o un amigo a llevar a cabo su venganza.

El holmgang se consumaba entre los 3 y 7 días después de retar al contrincante. Rechazar el holmgang significaba que el individuo en cuestión se convertía en un niöingr y podía ser sentenciado tras ser acusado como proscrito. De hecho, si alguno de los contrincantes no era capaz de defender una reclamación, perdía su honor. A veces, uno de los contrincantes podía solicitar o aceptar la sustitución de un amigo, si consideraba que se encontraba claramente en ventaja.

El Hednalagen es un fragmento de un texto legal de Västergötland, Suecia, que estipula las normas para llevar a cabo un holmgang:

"Si alguien insulta a otro hombre (¡No eres un hombre, y no hay hombre en tu pecho! -¡Soy un hombre como tú!), se encontrarán donde se cruzan tres caminos. Si el que ha hablado viene y no aparece el ofendido, entonces él será lo que le han llamado: ningún derecho de juramento, ningún derecho de atestiguar, puede concernir a hombre o mujer.

Si el ofendido aparece y no el que ha insultado, entonces gritará "¡Niöingr!" tres veces y hará una marca en la tierra, y será peor para quién lo dijo lo que no se atrevió a guardar.

Ambos se enfrentarán armados completamente: si el ofendido cae, la compensación es la mitad de un wergeld; si el ofensor cae, será peor, se le amargará la lengua en su cabeza y quedará en el lugar sin compensación".

Las normas variaban de un lugar a otro y cambiaron con el tiempo, pero antes de cada holmgang los duelistas acordaban las reglas a seguir. Luchaban en un lugar que ya era habitual para tal propósito. Las normas determinaban las armas que se podían emplear, quién golpeaba primero, lo que constituía la derrota o el fracaso, y la compensación para el ganador. En Noruega el ganador podía reclamar todas las posesiones del perdedor. 

Los primeros holmgang finalizaban con la muerte o incapacidad de uno de los combatientes. Matar al contrincante no se consideraba un homicidio y no era motivo para ser proscrito o pagar un wergeld.

La Saga Kormák especifica que los participantes en un holmgang debían luchar en el espacio que ocupa un buey, o la superficie de una capa de tres metros de largo. Se marcaban tres líneas alrededor del área, a una distancia de un pie entre una y otra, las esquinas más externas estaban marcadas con estacas de color avellana. Sobrepasar el límite del área se consideraba un fracaso, y salir huyendo significaba cobardía.

En la época vikinga existieron duelistas profesionales que empleaban el holmgang como una forma de robo legalizado; podían reclamar derechos sobre tierras, mujeres o propiedades y hacer realidad sus reclamaciones a expensas del legítimo propietario. Muchas sagas describen a guerreros vikingos que abusaron del holmgang de éste modo.


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