sábado, 22 de febrero de 2014

Receta para hacer Barquillos (Neules).

Los barquillos fueron creados por las monjas catalanas, que comenzaron por enrollar las hostias, que entonces eran de unos 15 cm. Posteriormente, se fueron mejorando poco a poco hasta hacerlas más crujientes. No se sabe con exactitud cuando aparecieron los barquillos, pero si se sabe que en Cataluña existían al menos des del año 1168. Al principio, igual que las hostias, los barquillos tenían grabadas señales y emblemas.

La primera aparición escrita de los barquillos data del año 1267, en el convite de Navidad de aquel año, en el cual el rey Jaime I el Conquistador ofreció a sus más de cien comensales barquillos, piñones y almendras como postre. En aquel momento, seguramente, los barquillos aún eran planos. También están presentes en los villancicos medievales que han llegado a nuestros tiempos por tradición oral. Ramon Llull hace una referencia explícita en su obra El libro de las maravillas (1289), y en el monasterio de Santes Creus se conservan, hoy en día, unos instrumentos usados para elaborar barquillos, con las insignias del abad que tenían en el siglo XIV. En esa época, antes de cocerlos y enrollarlos, era costumbre estampar en relieve escudos, emblemas o hasta textos cortos, como por ejemplo una oración. En la época medieval eran muy apreciados remojados en piment, un vino rancio condimentado con miel y pimienta, una combinación citada en la obra "Como usar bien de comer e beber" de Francesc Eximenis, donde "el goloso eclesiástico" los bebe después de una copiosa comida.

Existen referencias escritas del año 1778 que describen que la gente comía barquillos remojados con vino blanco o malvasía para Navidad. Parece ser que a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX también eran consumidos para carnaval, pero siempre remojados en algún tipo de vino.

Ingredientes:

  • 125 gr de azúcar.
  • 125 gr de mantequilla.
  • 125 gr de harina.
  • 4 claras de huevos medianos.
  • 1 cucharada de vainilla en polvo.
Elaboración

  1. Batir en un cazo, durante 8 minutos (4 si usamos el batidor eléctrico), las claras de huevo y el azúcar.
  2. Incorporar la harina tamizada y unir toda la mezcla con la espátula, haciendo movimientos envolventes.
  3. Añadir la mantequilla desleída (no caliente) y mezclar con cuidado para que no se bajen las claras.
  4. Engrasa una placa de horno con mantequilla. 
  5. Con un cucharón se van echando redondeles de pasta muy fina, dejando una separación de 3 dedos entre uno y otro redondel.
  6. Hornear a fuego fuerte durante 6 minutos.
  7. En cuanto retiremos la placa del horno, levantamos las obleas y las doblamos en forma de barquillo. Si disponemos de canutillos, podemos enrollar la oblea alrededor de éstos y después retiramos el canutillo.

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