sábado, 8 de febrero de 2014

Gastronomía Romana

Los hábitos alimenticios de los romanos se vieron fuertemente influenciados por la cultura griega, los cambios políticos de monarquía a república, y de ahí a imperio, y la enorme expansión de éste, que trajo muchos hábitos culinarios nuevos y técnicas de cocina de las provincias. Al principio de la época romana las clases sociales no tenían unas diferencias tan significativas entre ellas pero, a medida que el imperio crecía, estas aumentaban.

Comidas

Por la mañana se servía una especia de desayuno, el Ientáculum; al mediodía se tomaba un pequeño almuerzo y, al atardecer, se tomaba la comida principal del día, la cena. Debido a la influencia de los hábitos griegos y el aumento de la importación y el consumo de productos foráneos, la cena se volvió más suntuosa y diversa, y fue consumida después del mediodía. La vesperna, una cena ligera al atardecer, fue abandonada; un segundo desayuno se introdujo al mediodía, el prándium.

Debido a que correspondía mejor con el ritmo diario de las labores manuales, las clases más bajas de la sociedad siguieron conservando la rutina del Ientáculum, almuerzo pequeño y cena tarde, pero las clases más altas adoptaron el siguiente plan:

  1. Ientáculum: originalmente se consumían tortas planas y redondas hechas de farro (un tipo de cereal emparentado con el trigo) con algo de sal; las clases altas también consumían huevos, queso y miel, así como leche y fruta. En el período imperial, alrededor de la Era Cristiana, se introdujo el pan de trigo y, con el tiempo, más productos horneados reemplazaron las tortas de farro. El pan era, a veces, humedecido con vino y consumido con aceitunas, queso, galletas o uvas.
  2. Prándium: este almuerzo era más rico y consistía, generalmente, en las sobras de la cena del día anterior.
  3. Cena: entre los miembros de las clases altas, quienes no hacían trabajos manuales, se hizo costumbre el hacer todas las obligaciones de negocios por la mañana. Después del prandium, se firmaban los pactos de negocios y se hacía una visita a los baños. Alrededor de las 3 de la tarde, comenzaba la cena, a veces prolongándose hasta muy entrada la noche, especialmente si habían invitados, y después le seguía un comissatio (una ronda de bebidas alcohólicas). Especialmente en el período de los reyes y en los inicios de la república, pero también en otros tiempos para la clase obrera, la cena consistía especialmente en el consumo de un tipo de gachas, llamadas puls. El tipo más simple de éstas gachas estaba elaborado con farro, agua, sal y grasa; el tipo más sofisticado era elaborado con aceite de oliva, acompañado con verduras cuando era posible. Las clases más ricas consumían puls con huevos, queso y miel y, ocasionalmente, carne y pescado. En el transcurso del período de la república, la cena se dividió en dos platos, uno fuerte y un postre con fruta y marisco (como los camarones). Al finalizar la república, era común que la comida se sirviera en tres partes: los entrantes (gustatio), el primer plato (primae mensae) y el postre (secundae mensae).


Costumbres en la mesa

A partir del año 300 aC, las costumbres griegas empezaron a influir en la alta sociedad romana. La creciente riqueza condujo a comidas aún más abundantes y sofisticadas. El valor nutricional de los alimentos no era importante, de hecho, los gourmets preferían el consumo de comida con bajo contenido energético y nutrientes. La comida que se podía digerir fácilmente y los estimulantes vomitivos y diuréticos eran de gran importancia.

En la mesa se usaba ropa sencilla (vestis cenatoria), y la cena se tomaba en una habitación especial, llamada triclínium. Los comensales se recostaban en un diván especialmente diseñado, el lectus triclinaris. Alrededor de la mesa, estos lecti, eran acomodados en forma de semicírculo, para que los esclavos pudieran servir facilmente y un máximo de tres personas se reclinaba en cada lectus. Durante la monarquía y los inicios de la república, sólo los hombres podían reclinarse en el lectus, las mujeres cenaban sentadas en sillas enfrente de sus esposos. Había más mesas para las bebidas a los lados de los lectus. Todas las cabezas estaban orientadas hacia el centro de la mesa, con los codos izquierdos sobre un cojín y los pies fuera del sillón. De esta forma, no podían cenar más de 9 personas juntas en una mesa. Los esclavos, normalmente tenían que estar de pie.


Los comensales se lavaban los pies y las manos antes de cenar. La comida se tomaba con la punta de los dedos y dos tipos de cucharas: la más grande era la ligula y la más pequeña era la cochlear. Esta última se usaba para comer caracoles y moluscos. En la mesa, se partían grandes pedazos para ser servidos en pedazos más pequeños. Después de comer un alimento se lavaban los dedos y se usaban servilletas para limpiarse la boca. Los invitados podían traer sus propias servilletas para llevarse las sobras de la comida o pequeños obsequios, los  apophoreta. Todo lo que no podía ser comido, como los huesos y conchas, los tiraban al suelo donde los esclavos pudieran barrerlo.

En verano era popular comer en los jardines, patios y terrazas. Muchas casas en Pompeya tenían sillones de piedra en un sitio particular del jardín solamente para este objetivo. Las personas se recostaban para comer solo en las ocasiones formales, si la comida era rutinaria los comensales comían sentados o de pie.

Entretenimiento

Durante una cena de negocios, los músicos, los acróbatas, los poetas, las bailarinas y la conversación jugaban un papel muy importante. Las danzas no eran usuales, eran consideradas impropias y no eran consideradas de buen gusto durante el ágape, pero durante el comissatio no se consideraba esta norma. Abandonar la mesa para satisfacer necesidades corporales era considerado de mala educación. Tras el plato fuerte, durante una pausa, se hacía una ofrenda a los Lares, los espíritus de la casa. Esta ofrenda consistía, normalmente, en carne, pasteles y vino. El pastel se servía teñido con azafrán.


Entrantes

Esta parte de la comida era denominado gustatio. Generalmente consistía en platos ligeros y apetitosos. La bebida usual para acompañar estos platos era el mulsum, un vino endulzado con miel. 


Primer plato

Muchas veces un plato intermedio era servido antes del caput cenae. La decoración era más importante que los ingredientes que componían el plato. Este plato consistía básicamente en preparaciones cárnicas.

Postre

Entre las frutas, las uvas eran las preferidas. Los romanos distinguían entre las uvas para hacer el vino y las uvas para consumir. También se usaban las pasas. Los pasteles hechos de trigo y, generalmente, bañados en miel tenían un papel importante. La nuez también era consumida como postre.

Bebidas alcohólicas

El vino era mezclado con agua inmediatamente antes de consumirse ya que, como no se controlaba la fermentación, poseía cantidades de alcohol muy altas. Los vinos eran saborizados de diversas maneras. Por ejemplo, estaba el Passum, un vino fuerte y dulce hecho con uvas pasas; el mulsum, una mezcla fresca de vino y miel; y conditum, una mezcla de vino, miel y especias hechas a priori y ya maduradas. La cerveza también era conocida, pero solo la consumían las clases sociales bajas, ya que era considerada vulgar. 

Los comensales usaban coronas cuyos aromas eran usados para contribuir a la salud de aquellos que se encontraban cenando y a la atmósfera del banquete. Estas coronas estaban hechas de flores y perfumes muy olorosos. El tipo de corona que usaba un comensal era símbolo de su posición dentro de la clase alta romana. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario