jueves, 17 de enero de 2013

Helen Keller

Helen Keller (1880 - 1968) fue una autora, activista política y oradora.

Nació en Tuscumbia, en el estado de Alabama (EUA). Su sordocerguera fue causada por una fiebre en febrero de 1882 cuando tenía tan solo 19 meses de edad. Su incapacidad para comunicarse en tan temprana etapa de desarrollo fue muy traumática para ella y su familia, debido a esto, estuvo prácticamente incontrolable por un tiempo.

A pesar de sus discapacidades, muchos años después daría discursos acerca de su vida, e incluso escribiría libros sobre sus experiencias personales. Todo esto fue posible gracias a la gran ayuda e influencia de su institutriz Anne Sullivan, quien le enseñó a leer y comunicarse con los demás, junto con llevar una vida disciplinada.

Para que aprendiera a escribir, Sullivan le consiguió a su discípula un tablero especialmente diseñado, acanalado de modo que un lápiz podía formar letras. Para enseñarle a hablar, Sullivan ponía la mano de Helen en su garganta para que pudiera sentir las vibraciones creadas al comunicarse. Los doctores de su tiempo la llamaron "fiebre del cerebro", mientras que los médicos de hoy piensan que pudo haber sufrido escarlatina o meningitis.

Cualquiera que fuera la enfermedad, por muchos días lo único que se esperaba es que Helen muriera. Cuando la fiebre bajó, la familia de Helen se puso feliz creyendo que su hija iba a estar bien otra vez. Sin embargo, la madre de Helen pronto notó que su hija no podía responder cuando sonaba la campana de la cena, o cuando pasaba su mano delante de los ojos de su hija. Llegó así a ser evidente que la enfermedad de Helen la había dejado ciega y sorda.

Los siguientes años fueron muy difíciles para Helen y su familia. Ella se hizo una niña muy difícil, rompía los platos y lámparas y aterrorizaba a la casa entera con rabietas, gritos y su mal genio. Los parientes la miraban como un monstruo. Pero su familia y ella misma no se resignaron con ese destino, y lo fueron superando a fuerza de voluntad y constancia y gracias también a tutores y amigos que la ayudaron, entre ellos, Anne Sullivan.

Anne Sullivan fue su profesora personal, y amiga del alma. Anne le ayudó primero a controlar su mal genio, y después le enseñó a leer, en primer lugar con el alfabeto manual y táctil y más adelante, con el sistema Braille; a escribir de forma normal y a través de máquinas de escribir en Braille.

Helen fue a la escuela de Cambirdge para señoritas desde 1896 y en el año 1900 entro en la Universidad de Radcliffe, siendo la primera persona sorda y ciega que podía alcanzar el reto de presentarse y transitar en una Universidad. La vida en Radcliffe era muy difícil para Helen y Anne, y la cantidad de trabajo condujo al deterioro de la visión de Anne.

Durante su tiempo en la universidad Helen comenzó a escribir sobre su vida. Escribía la historia en Braille y en una máquina de escribir normal. Fue en ese tiempo que Helen y Anne resolvieron con Juan Albert Macy que él debía ayudar a corregir el primer libro de Hellen "Historia de mi vida", que fue publicada en 1903 y aunque al principio no fuese exitoso en ventas, se convirtió más adelante en un clásico.

El 28 de junio de 1904 Helen se graduó "Con Honores" de la Universidad de Radcliffe, siendo la primera persona sorda y ciega en obtener un título universitario. Ese mismo año en la exposición de San Luis hablaba por primera vez en público.

En 1961 Helen sufrió el primero de una serie de accidentes cerebro vasculares, y su vida pública fue disminuyendo. En los últimos años de su vida, se dedicaría a cuidar su casa en Arcan Ridge.

En 1964, Helen fue galardonada con la Medalla Presidencial de la Libertad, el más alto premio para personas civiles otorgada por el presidente Lyndon Johnson. Un año más tarde, fue elegida como la mujer del "Salón de la Fama" en la Feria Mundial de Nueva York.

Poco antes de su muerte en 1968. Hellen Keller le dijo a un amigo: "En estos oscuros y silenciosos años, Dios ha estado utilizando mi vida para un propósito que no conozco, pero un día lo entenderé y entonces estaré satisfecha."

En verano de ese mismo año, en Arcan Ridge, Helen Keller muere mientras duerme. Su cuerpo fue incinerado en Bridgeport, Connecticut, y su funeral se realizó en la Catedral Nacional de Washington DC. la urna sería llevada a un lugar cerca de donde descansaban los restos de Anne Sullivan y Polly Thomson.







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