miércoles, 12 de septiembre de 2012

Livia Drusila

Livia Drusa Augusta, Livia Drusila o Júlia Augusta (57 a.C. - 29 d. C.) tercera esposa de Augusto. Hija de Marco Livio Druso Claudiano, muerto en la batalla de Filipos.

Se caso en primeras nupcias con Tiberio Claudio Nerón, a quien dio dos hijos:

  • Claudio Nerón, futuro emperador de Roma.
  • Druso, Gran General de Roma.
Fue abuela de Germánico y Claudio, bisabuela de Calígula y Agripina la Menor y tatarabuela de Nerón.

Fue deificada por Claudio y recibió el título de Augusta, después de que Tiberio se negase a hacerlo y a ejecutar su testamento, tarea que fue llevada a cabo por Calígula.

En el 42 a. C. su padre la casó con Tiberio Claudio Nerón, su primo, de condición patricia, que luchaba con él en el lado de los asesinos de Julio César contra Octavio. Su padre se suicidó en la batalla de Filipos, junto con Cayo Casio Longino y Marco Junio Bruto, y su marido a continuación siguió luchando contra Octavio, ahora en nombre de Marco Antonio y su hermano. En 40 a. C. la familia se vio obligada a huir de Roma con el fin de evitar las proscripciones octavianas, y se reunió con Sexto Pompeyo en Sicilia, después de pasar a Grecia. 

Livia nació en el 57 a. C. hija de Marco Livio Druso Claudiano y su esposa Alfidia. Su madre, Alfidia, era hermana de Aufidio Lurco.

El diminutivo de Drusila hace pensar que pudiera tratarse de una segunda hija. Contrajo matrimonio con Tiberio Claudio Nerón, primo suyo, de familia patricia. Después de la Guerra Civil que siguió al asesinato de Julio César, Tiberio Claudio Nerón estaba en el bando contrario a Octavio; la familia sobrevivió a la persecución y se encontró con Augusto en el 39 a. c. En aquellos momentos, Livia ya tenía un hijo, el futuro emperador Tiberio, y estaba embarazada del segundo, Druso el Mayor. 

Augusto se enamoró fulminantemente de ella, pues pasaba por ser una de las mujeres más bellas de su tiempo, y se casaron un día después de que sus respectivos divorcios fueran anunciados. Aparentemente, Tiberio Claudio Nerón estuvo de acuerdo con ello y fue a la boda. La importancia del papel de los Claudios en la política de Augusto y en la supervivéncia política de Tiberio Claudio Nerón parecen las explicaciones más racionales para esta tempestuosa unión.

De cualquier modo, el matrimonio entre Livia y Augusto se mantuvo durante 52 años, a pesar del hecho de no tener hijos, y ella siempre disfrutó del privilegio de ser la consejera de confianza de su esposo.

Después del suicidio de Marco Antonio tras la batalla de Accio en el 31 a. C. Octaviano no encontró más oposicion a su poder. Finalmente, y siempre con Livia a su lado, fue nombrado emperador de Roma con el título de César Augusto. Juntos establecieron el modelo de pareja romana. A pesar de su riqueza y poder, Augusto y su familia siguieron viviendo modestamente en su casa del Palatino. Livia fue el ejemplo de la matrona romana: nunca llevó excesiva joyería, ni vestidos pretenciosos, se ocupó de las labores domésticas y de su esposo -en ocasiones tejiendo ella misma sus ropas- aunque intervino activamente en política, siendo considerada la mano derecha de Augusto.

En el 35 a. C. Augusto permitió a Livia administrar sus propias finanzas y le dedicó una estatua pública. Livia tuvo su propio círculo de clientes y colocó a muchos de sus protegidos en puestos oficiales, incluyendo al abuelo de Otón y al mismo Galba. A la muerte de Augusto, Livia logró que Tiberio, su hijo mayor, fuese investido emperador, tras las sospechosas muertes de otros miembors de la familia imperial. Sin embargo cuando murió, Tiberio recibió la notícia con frialdad, y no solo no asistió a los funerales de su madre, sino que prohibió que se le rindieran los honores correspondientes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario