lunes, 2 de julio de 2012

Panettone

El panettone nació en la corte de Ludovico el Moro, Señor de Milán des de 1494 a 1500, el día de Nochebuena. El Duque celebró la Nochebuena con una gran cena, llena de deliciosos platos dignos de la riqueza de la corte milanesa. El postre iba a ser la natural conclusión de tan lujoso banquete, sin embargo, al momento de sacarlo del fuego el cocinero se dio cuenta de que éste se había quemado. Hubo un momento de terror en la cocina de Ludovico pero, afortunadamente, un ayudante de cocina llamado Antonio había pensado usar las sobras para amasar un pan dulce y llevárselo a su casa. Dada la situación, el joven Antonio propuso al cocinero servir su pan como postre. Era un pan dulce, muy bien subido, repleto de fruta confitada y manteca que fue llevado inmediatamente a la mesa del Duque. Este inusual postre tuvo mucho éxito y Ludovico preguntó al cocinero quién lo había preparado y cuál era su nombre. El cocinero le presentó al Duque el joven Antonio, quien confesó que ese postre todavía no tenía nombre. El Señor entonces decidió llamarlo "el Pan de Toni Panettone", que con los siglos se convertiría en Panettone.

Intredientes

  • 500 gr de harina de fuerza.
  • 130 gr de mantequilla, o manteca en su defecto.
  • 3 huevos.
  • 4 yemas de huevo.
  • 175 gr de levadura prensada.
  • 6 cucharadas de azúcar sin refinar.
  • 2 cucharadas de azúcar en polvo
  • 2 cucharadas de pasas.
  • 40 gramos de cidra cortada en daditos (o bién 40 gramos de chocolate en pepitas).
  • 1 cucharadita de sal.

Elaboración

  1. Disponemos de la harina formando una corona y colocamos en el centro la sal, los huevos, el azúcar sin refinar diluido en un poco de agua tíbia, 80 gr de mantequilla o manteca fundida y la levadura. Añadir un poco de agua para ligar los ingredientes. Se va incorporando poco a poco la harina  y trabajamos vigorosamente la masa, hasta que quede firme, elástica y no se pegue en las manos.
  2. Extendemos la masa hasta formar una capa poco espesa y espolvoreamos con las 2 cucharadas de azúcar en polvo. Incorporamos 2 yemas de huevo y el resto de la manequilla. Repartimos por toda la superficie las pasas y los daditos de cidra (o el chocolate). Volvemos a trabajar la masa durante unos minutos. 
  3. Formamos una bola con la masa y la dejamos reposar al calor para que fermente (la masa debe estar en un bol y tapada con un paño): la fermentación es lenta y se manifiesta por la aparición de pequeñas burbujas de aire en la superficie de la masa.
  4. Pintamos generosamente la masa con las dos yemas de huevo restante diluidas en un poco de agua tíbia y una pizca de azúcar. En la parte inferior de la masa haremos dos incisiones en forma de cruz, y la pondremos en el molde. Espolvoreamos con azúcar por encima y cocemos en el horno a fuego medio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario