viernes, 2 de marzo de 2012

Hatshepsut

Hatshepsut, reina - faraón de la dinastía XVIII de Egipto. Quinta gobernante de dicha dinastía, reinó entre el 1479 a.C y 1457 a.C. Gobernó con el nombre de Maatkara Hatshepsut y fue la mujer que más tiempo estuvo en el trono de las "Dos Tierras".

Aunque no se sabe el momento exacto de su nacimiento, sucedió en Tebas a finales del reinado de Amenhotep I. Ante la falta de descendientes del faraón, el sucesor designado fue el padre de Hatshepsut, Thutmose I, quien para poder legitimar su ascenso al trono se tubo que casar con la princesa Ahmose. Este enlace trajo al mundo, aparte de a Hatshepsut, a otros 3 niños llamados: Amenmose, Uadymose y Neferubity. Pero debido a la alta tasa de mortalidad infantil, solo Hatshepsut y Neferubity llegarían a la edad adulta.

Además de sus hermanos de padre y madre, Hatshepsut tuvo otros medio-hermanos, fruto de las relaciones de su padre con esposas secundarias y concubinas. Del único que hay datos es de Tutmosis II (hermano-esposo de Hatshepsut), hijo de Tutmosis I y de una esposa secundaria llamada Mutnefert.

Al fallecer Tutmosis I, y incumpliendo sus deseos, sentaron en el trono a Tutmosis II y Hatshepsut tuvo que soportar convertirse en la Gran Esposa Real de su hermanastro, eso fue un duro golpe para su orgullo.

La reina era descendiente directa de los grandes faraones libertadores de los hicsos y ostentaba el importante título de Esposa del dios, que la hacía portadora de la sangre sagrada de la reina Ahmose-Nefertari. Mientras su débil y blando esposo ceñía la doble corona, Hatshepsut se rodeó de un círculo de adeptos que no dejaron de crecer en poder e influencias. La esposa real se convirtió en un peligroso oponente para su marido y los partidarios de este. 

Tutmosis II tuvo un reinado breve y murió siendo sus hijos muy pequeños. Como la reina no había traido al mundo un varón, sino una niña, se volvió a abrir una crisis sucesoria. Una vez más, los conspiradores contra la reina, consiguieron que los nobles aceptaran como único candidato a un hijo de Tutmosis II y de una concubina, que sería nombrado rey como Tutmosis III. No obstante, la reina viuda Hatshepsut no quería que la volvieran a traicionar por segunda vez y modificó la historia considerablemente.

Como Tutmosis III era demasiado pequeño para gobernar, Hatshepsut asumió la regencia y pospuso el matrimonio entre el nuevo rey y su hija, la princesa real Neferura, única persona que podría legitimar su ascenso al poder absoluto.

Durante los primeros años del "reinado" de Tutmosis III, Hatshepsut estuvo preparando meticulosamente un golpe de estado que revolucionaría la tradicional sociedad egipcia. Alejó para siempre de la escena política a sus rivales y elevó a sus fieles Hapuseneb y Senenmut a los más altos cargos. Con unos aliados tan poderosos, Hatshepsut tenía ahora los medios y el apoyo suficiente para sorprender al mundo.

Cuando se vio lo suficientemente fuerte, la hasta entonces Gran Esposa Real y Esposa del Dios, Hatshepsut, en presencia del faraón Tutmosis III, se autoproclamó también Faraón de las Dos Tierras y primogénita de Amón, con el beneplácito de los sacerdotes, encabezados por Hapuseneb. Fue un golpe magistral y Tutmosis III no pudo hacer más que aceptar la superioridad de su tía y madrastra. Hatshepsut se había convertido en la tercera reina-faraón más conocida de la historia de Egipto.

Hatshepsut asumió todos los atributos masculinos de su cargo excepto el título de "Toro Poderoso" haciéndose representar como un hombre y tocándose de barba postiza. Estableció una buena corregencia con su sobrino, aunque predominó sobre él hasta tal extremo de colocarlo en un segundo plano impropio del papel futuro que tendría Tutmosis III en la historia.

Sobre el año 15 o 16 de su reinado, la estrella de Hatshepsut comenzó a menguar en favor de la de Tutmosis III. El rey era un joven muy ansioso de poder, y lo ansiaba a cualquier precio. En apenas un año mandó asesinar a los dos principales sustentos de la reina y sus más grandes apoyos, Hapuseneb y Senenmut. Poco después asesinó a la gran esperanza de la reina, su hija y arma secreta, la princesa Neferura. Estos golpes fueron tan grandes, que la reina se retiró parcialmente del cargo y Tutmosis III, comenzó a tomar las riendas del gobierno. Al parecer, la ambición de Hatshepsut era aún más grande y no estaba satisfecha con ser ella sola "faraón" sino que se proponía inaugurar una auténtica dinastía femenina de reyes y, por esa razón, declaró heredera a su amada hija Neferura. La repentina muerte de la princesa derrumbó a la reina-faraón.

Hatshepsut murió en el palacio de Tebas, tras un largo reinado de 22 años, abandonada por todos. Se estima que su edad oscilaba entre los 40 y los 50 años. Aún hoy en día no se sabe si sufrió de una muerte natural o falleció durante un golpe de estado liderado por Tutmosis III.


Tutmosis III, corregente y sucesor de Hatshepsut

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