viernes, 23 de septiembre de 2011

La Papisa Juana

Distintos cronistas católicos-romanos, entre ellos cardenales, obispos, sacerdotes y monjes, nos hablan de esta mujer que lleva el nombre de Papa Juan VIII. El reinado de la Papisa fue de dos años, cinco meses y cuatro días, des del año 855 hasta casi mediados del año 858. Esto la sitúa después del reinado del Papa León IV y antes del Papa Benedicto III; aunque el nombre de la Papisa fue borrado de la lista papal y la fecha del reinado del Papa Benedicto fue adelantada unos años.

Juana nació en Ingelheim, cerca de Mainz, Alemania y fue educada, junto con su hermano mayor, por el propio Esculapio, el cual descubrió en ella a una mujer dotada de una gran inteligencia e incentiva. Dado que en aquella época a las mujeres no se les permitía acceder a la educación (y mucho menos a los estudios superiores), Juana viajó disfrazada con un hábito de monje benedictino -juntamente con otro monje (probablemente su hermano)- desde Fulda (Alemania) hasta Atenas. Entonces fue cuando adoptó el nombre de Juan Anglico. Con su nueva identidad, tuvo la oportunidar de viajar y de entablar relación con monjes y sabios eruditos de los cuales aprendió medicina, matemáticas, teología, etc.

Fue bien recibida entre la cúria romana, debido a su gran sabiduría, y se hizo secretaria del Papa León así como su médico personal. Tras la muerte de este, fue escojida para el trono de San Pedro bajo el nombre de Juan VIII. Dos años después, la Papisa que disimulaba un embarazo fruto de su unión carnal con el embajador Lamberto de Sajonia, empezó a sufrir las contracciones del parto durante una procesión y parió delante del público descubriendose, así, su identidad de mujer. Según cuenta la leyenda Juana fue apedreada hasta la muerte por el gentío enfurecido, así como su amante que la acompañaba en la procesión, que iva a ser la última que realizara antes de abandonar los reinos cristianos para poder irse a vivir con su amante.

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