miércoles, 10 de agosto de 2011

LA MUJER ÍBERA/IBÉRICA

Contexto histórico

La cultura ibérica abarca un conjunto de pueblos pre-romanos que comparten una gran parte de sus costumbres aúnque hay diferéncias regionales, pues la ocupación de este pueblo comprende un ámplio territorio. Esta cultura está íntimamente relacionada con la colonización procedente del mediterráneo oriental, és decir con la interacción con griegos y púnicos. En relación con la mujer, se aprecia en la iconografía ibérica influencias en la moda, tanto en los trajes, joyas y peinados.

Destacan, por su originalidad, los tocados y peinados de influéncia oriental y griega pero, por otra parte, originales. Tenemos una referéncia de Estrabón en este sentido "En los otros lugares -dice- las mujeres se tocan con una peineta redondeada por la parte de la nuca y ceñida a la cabeza por la parte de las orejas, la cual disminuye poco a poco de altura y anchura". En los velos, mantos y vestidos también se evidencia la influéncia oriental y griega. Hay trajes de volantes, flecos y cenefas. Entre las joyas se encuentran los cinturones, collares, pendientes, anillos, brazaletes y "ruedas" para las orejas.

¿Cómo era la vida de las mujeres íberas?

Estrabón dice de las mujeres:

"...Las mujeres trabajan la tierra y paren en el mismo campo, bajo un árbol y luego siguen trabajando.."; "...El esposo es el que dota a la mujer y son las hijas quienes heredan y eligen las esposas para sus hermanos..." y añade: "... tales costumbres apuntan a una ginecocracia que no puede llamarse civilizada..."

Contexto social

Algunas mujeres ostentaron una posición elevada como sacerdotisas, ocupan un papel de intermediarias entre los dioses/as y los hombres, por eso las damas íberas han quedado como testigos de esa relación (p.e. la dama de elche o la dama oferente). Se practicaba la prostitución sagrada y se han encontrado testimonios de algunos santuarios.

La mujer íbera está íntimamente relacionada con el mundo sobrenatural, de lo mágico, de lo misterioso, de lo no racional.

La situación de la mujer íbera depende de su clase social. Si pertenece a la aristocrácia del poder y del dinero, goza de ámplias prerrogativas, como se deduce de los ajuares de sus tumbas, que compiten en riqueza con los de los hombres. La mujer íbera aparece en las ceremónias religiosas en plano de igualdad con el hombre, o incluso en un nivel superior cuando representa a la Diosa (la Dama de Elche o de Baza). Incluso es posible que el sacerdocio estuviera integrado principalmente por mujeres.

La mayoría de las mujeres íberas trabajaban junto con el hombre en el cuidado del campo y del ganado, y en muchas ocasiones se hace cago por completo del campo, de los animales y de los hijos, pues la sociedad íbera era muy belicosa y eran frecuentes los enfrentamientos entre distintos pueblos. La mujer vela por la família y el poblado mientras el hombre está combatiendo.

A pesar de la valoración positiva de la mujer en el mundo íbero, esta una función sedentaria, protectora de la família y es el hombre el que se desplaza, el que encarna la individualización y el poder.

Las mujeres pertenecientes a una clase social elevada, y cuyo ejemplo más claro son las sacerdotisas, tenían objetos de gran valor y ocupaban una posición privilegiada en la sociedad, algunas practicaban la prostitución sagrada, una forma de prostitución proviniente de oriente, con una consideración especial a la sociedad.

Según el texto de Estrabón, las mujeres las mujeres cultivaban la tierra y cuidaban de los hijos mientras los hombres iban a la guerra y hacían todos los trabajos productivos. Las mujeres ejercían labores de artesanía, de tejido de lana y lino, mientras los hombres se especializaron en la fabricación de espadas.



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