miércoles, 24 de agosto de 2011

el Harim y la Jassa en Al-Andalus

El Harim

Un musulmán, según la ley islámica, puede llegar a tener hasta cuatro esposas pero, en esa época si su nivel económico se lo permitía podía convivir con más mujeres y detentar un harén. En Al-Andalus existieron harenes bien nutridos y famosos como el de Madinat Al-Zahra, en la epoca del califato Omeya,  que contaba con 6.300 mujeres incluyendo las esclavas: o el harén del rey Al-Mu'tamid de la taifa sevillana que disponía de más de 800 mujeres cuando marchó al destierro. El prestigio de un soberano andalusí también se medía por el número de mujeres que podía mantener en su harén y este, a menudo, incluía a las mujeres que habían pertenecido a sus antecesores en el poder.

El sexo en os harenes no se limitaba a lo establecido sinó que existían otras prácticas alternativas. Como es bien conocido las mujeres no convivían solas en estos harenes, encargados de su guarda y protección estaban los eunucos. Muchas mujeres se las apañaban para tener relaciones con sus eunucos que las satisfacían mediante el método del cunnilingus.Por otro lado, no podemos descartar el lesbianismo. 


Las mujeres de la Jassa o la alta sociedad.

Eran las que llevaban una existencia regalada y opulenta pero, por contra, las más presionadas por el código de honor Islámico, que les exigía guardar el honor de la família alejándose de las miradas ajenas. Sus relaciones sexuales estaban limitadas a la endogamia que practicaban con los de su clase, como siempre hubo excepciones siendo una de ellas: la princesa Wallada. En general, era frecuente que entre las mujeres con menos posibilidades de conocer a un hombre, se despertara el amor por algún pariente varón por el relato elogioso que de él se les hacía y que llegara a amarlo sin haberlo visto. 

 

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