miércoles, 24 de agosto de 2011

belleza en al-andalus

El cuerpo ideal

Ibn Hazm relata en su "collar de la paloma" que a los andalusíes les gustaban las mujeres anchas de caderas pero de talle estrecho cuyos andares eran lentos y bamboleantes. En cuanto a los senos, parece que no gustaba que fueran demasiado grandes. El médico Arib Ibn Said nos ha legado una receta para evitar que las mamas crecieran en demasía y que debía aplicarse durante la adolescencia:
"Para impedir que los senos sean excesivamente gordos se untarán con escoria de hierro y aceite de rosas, se machacará comino, se amasará con agua y se colocará en unas vendas con todo ello. También se le cubrirán con trozos de lino sumerjidos en vinagre y se vendarán durante 3 días, después se le quitará la venda y se machacarán bulbos de lirio blanco con vinagre y agua y se vendará con esto también durante 3 veces seguidas al mes. Se machacarán 2 piedras de amolar con un poco de vinagre, con lo antes descrito sobre los pechos cada día y será efectivo"

Este tratamiento debía mantenerse hasta conseguir el efecto deseado.
El arreglo personal

La mujer musulmana libre llevaba invariablemente el pelo largo , se cortaba dos mechones de cabello y los rizaba para enmarcar el rostro, formando dos aladares.
Respecto al maquillaje, se sabe que utilizaban colorete en las mejillas. Las mejillas coloreadas debían destacar sobre un cutis limpio de pecas y manchas, bien blanqueado. Los ojos se maquillaban con Kohl o sulfuro de antimonio. También hay que destacar que las andalusíés decoraban sus manos, brazos y pies con henna.


En cuanto al vello corporal, tenemos una receta para controlar el exceso del mismo , especialmente en dos zonas: las axilas y el pubis. Estas partes debían ser frotadas con un ungüento hecho a base de raíz de pimienta. albayalde, alumbre, agua de beleño y vinagre. Se trataba de un inhibidor del crecimiento del vello que debía ser aplicado en la pubertad. Un tratamiento para eliminar el vello consistía en untarse cal viva, huevos de hormigas, aceite de cocer ranas o salamanquesas, lavarse la zona a depilar con jebe, borax y asfa.

Referente a las partes íntimas femeninas se conservan recetas destinadas a preparar a la mujer para el coito y para hacerlo más placentero, se pone especial atención en humectar y estrechar la vagina o rejuvenecer las vulvas deterioradas a consecuencia de los partos.








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